jueves, 11 de octubre de 2018

INNOVACIÓN EN LA EMPRESA FAMILIAR

“Sus apellidos están escritos en letras de oro dentro de la historia del automóvil. Están asociados a empresarios pioneros que fundaron empresas automovilísticas que, hasta 100 años después de su creación, son imperios financieros con centros de producción en medio mundo.

Ferdinand Porsche, Henry Ford, Giovanni Agnelli, Kiichiro Toyota y Herbert Quand son nombres y apellidos con historias diferentes y un mismo denominador común: sus descendientes, ya sean nietos o sobrinos, todavía controlan el accionariado de las empresas que un día fundaron o dirigieron”.

 Las empresas a las que se ha hecho referencia tienen varios elementos comunes. Como ya se ha dicho, son familiares, pero, además, comparten otros elementos. Uno de ellos es imprescindible para su supervivencia: el día a día no distorsiona la visión de futuro que necesita la Empresa familiar. En un momento LA INNOVACIÓN DE LAS EMPRESAS FAMILIARES, en que otros sectores de eclosión reciente -como las telecomunicaciones, la biotecnología o las energías renovables son el paradigma de una sociedad basada en el conocimiento que evoluciona a gran ritmo, el sector del automóvil, que tiene más de 100 años de antigüedad, ha sufrido en los últimos años cambios aún más vertiginosos que todos estos sectores: cambios tecnológicos, estratégicos, organizativos, de localización y otros derivados de grandes operaciones de fusión que no pueden ser improvisados. La evolución del precio del petróleo, las nuevas demandas sociales en materia de medio ambiente y el desarrollo de nuevos mercados garantizan nuevas transformaciones e innovaciones tecnológicas en un futuro próximo, pero que tienen origen en un pasado reciente, planificado, que no se ha dejado contagiar por la presión que ejerce a menudo la necesidad de unos resultados inmediatos.  

EMPRESAS FAMILIARES EN EL MUNDO

La familia ha sido y continúa siendo una de las estructuras fundamentales de la producción económica.


Al escuchar las palabras “empresa familiar” usualmente pensamos en el restaurante a la vuelta de la esquina administrado por un matrimonio, o la tintorería local que ha estado en la misma familia por generaciones. Pero algunas de las compañías más grandes del mundo y de las marcas más conocidas, como BMW y Walmart, tienen raíces familiares profundamente arraigadas.


Un nuevo estudio realizado por el Centro para la Empresa Familiar de la Universidad de St. Gallen, Suiza, enlista a las 500 empresas de propiedad familiar más grandes del mundo, basándose en sus ingresos. El informe destaca que las empresas familiares, que constituyen entre 80 y 90% de las empresas en todo el mundo, son un importante motor del PIB y el crecimiento del empleo.


De acuerdo con estadísticas recientes, un 90% de las corporaciones en los países latinoamericanos son de propiedad familiar, o bien son controladas por una familia. Sin embargo, la esperanza de vida de estas empresas no es auspiciosa. Se ha observado que menos de un 30% sobrevive durante la segunda generación, apenas un 10% sobrevive en la tercera generación y solamente un 4% lo logra hasta llegar a la cuarta generación.

Además de afrontar los cambios que ha tenido el entorno mundial a nivel filosófico, social, económico y tecnológico en la última década –como la globalización, el incremento en la competencia, la apertura comercial y el avance en las comunicaciones–, las empresas familiares tienen el reto de sobrevivir en el largo plazo y vencer otros problemas adicionales: 
Saber cómo enfrentar la contratación y compensación de familiares es uno de los más difíciles.

Dependiendo del enfoque de la empresa familiar, se tiende a dar la bienvenida a todos sus miembros y se crean empleos o se asignan posiciones dentro de la empresa sin evaluar su aptitud y necesidad, cuando lo que debe prevalecer es la generación de oportunidades tanto para los miembros de la familia como para externos y de acuerdo con las necesidades del negocio.